Análisis de “aquel basket nuestro”. Lo que pudo ser y no fue

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Hoy me lanzo a escribir este post tras un foro de viejos amigos de la infancia que acabo de disfrutar. Quisiera dedicárselo en primera persona a Alfredo Salazar, ojalá salga una conversación constructiva para que se la podamos hacer llegar (..y qué coño!, a que se parta de risa de todo esto muchos años después. Yo estoy convencido que todavía no sabe muchas de las cosas que dejo escritas aquí).

Aquel equipo de Marias tenía potencial para todo, pero creo que en el fondo éramos unos “bandidos”. Hubo un momento a mi entender “clave” en aquel equipo, que fue el Campeonato de España en Guadalajara, donde hasta el mismísimo Txus Brizuela se sumó a la expedición en su parte técnica, e hizo una labor de motivación encomiable. El Club echó “todo en el asador” por nosotros, y tuvimos la mala suerte de perder el primer partido contra el Real Madrid por 4 puntos. ..Aquel Madrid ganó el campeonato de unos 15 jugando la final contra el Barsa, y todo el mundo nos daba inicialmente como favoritos a nosotros para el título. Tal vez llegamos de “sobráos”, tal vez esa “final anticipada” que nadie la sabía, no debería haber coincidido con el primer partido. ..Realmente no sé qué “tal vez” pasó, pero el hecho es que pasó. El resto de partidos los ganamos de forma muy fácil (al Joventut de 15, Obradoiro de 40,..etc), pero nos quedamos fuera de las semifinales por ese primer tropezón con el Madrid. Al final quedamos quintos, y todo tristemente se quedó en más pena que gloria. “Tal vez” el tren se nos pasó a muchos de aquel equipo por este momento tan clave que nos podía haber cambiado a todos.

Pero es que las cosas suceden porque “tal vez” tienen que suceder. Cuando me refiero a que éramos unos “bandidos”, quiero decir que sobre todo éramos un equipo de super-amigos. Tal vez “demasiado amigos”. Yo siempre he sido partidario de una buena relación en el vestuario como algo indispensable para que lleguen los títulos, ..pero es que lo nuestro ya era demasiado. Creo que no nos tomábamos las cosas tan en serio como se las tomaba el Lampa, y ahí no supimos estar a la altura de las circunstancias para corresponderle como se lo merecía. Me acuerdo que en el aquel campeonato estábamos casi más preocupados de que nos diesen la famosa bolsa roja de deporte de “Coca Cola” que daban en todas las ediciones anteriores,.. y hasta casi nos dió un bajón cuando lo único que vimos fue un jarrito de Miel de La Alcarria (..jajaja!!, aquello fue muy duro de digerir). Priorizábamos en este tipo de superficialidades al aspecto meramente deportivo. Éramos tan bandidos que hasta acordamos unos de aquel equipo en tocarnos los “huevos” cuando sonara el himno de España que tan solemnemente lo hacía antes de cada partido. Irresponsables, inocentes, jóvenes, …”Bandidos” que sólo queríamos pasárnoslo bien jugando al basket, y que no teníamos mayor ambición que esa. Lo demás era todo pura gamberrada y diversión.

Nos llevaban a Valencia de campeonato, y el Lampa todo disciplinado él nos obligaba a dormir la siesta en un cine antes de saltar a la cancha. Como veía que no queríamos dormir, nos separaba a distancia entre todas las butacas para que descansáramos, y nosotros lo único que hacíamos era esperar a que se durmiera ÉL, para empezar a corretear por debajo de los asientos por todo el cine. El único que descansaba era el propio Lampa.

Nos llevan a Zaragoza a otro Campeonato Nacional, y más de lo mismo. Vamos de superfavoritos, y no hacemos más que cagarla en los primeros partidos porque llegábamos de pardillos a todas partes. Me acuerdo que nos separaron para dormir en familias que nos acogieron, y a mí sólo me importaba el hecho de que me tocó la peor familia, y que mientras a todos los demás sus familas les llevaban al parque de atracciones o a visitar la ciudad o el estadio de La Romareda, a mí me tocó una familia muy cristiana ella, que sólo me llevaba a misa. Y encima para rematar el desastre, tenían una hija (pobre, poco ”agraciada” llamémosle así) que por lo visto se había enamorado de mí,.. y el cachondeo del resto del equipo pues ya lo imagináis. Hasta el propio Lampa (siempre un hombre recto) se moría de la risa conmigo.

Éramos tan amigos y tan inocentes, que cuando nos trajeron a Zubi y a Txintxu desde fuera de Vitoria, en vez de mejorarlos, creo que se alinearon en las gamberradas con nosotros. Me guardo las anécdotas de Txintxu (que las cuente él si quiere), pero son dignas de escribir un libro de los buenos.

Ya con ellos en el equipo, el Lampa se obsesionó por el aspecto físico del equipo (como buen entrenador), y nos empezó a meter unas palizas de entrenamientos físicos que nos llevaba a correr por toda la ciudad, mientras él nos seguía en su mítico Seat Panda. Cuando se cansó de hacer kilómetros a lo tonto, nos empezó a marcar los recorridos y nos daba un tiempo para hacerlos. Nosotros, en vez de cumplir los programas como “serias promesas”, nos íbamos a las piscinas de Mendizorrotza, nos pegábamos un baño, y volvíamos en el tiempo que nos marcaba el jefe. Llegábamos “empapados” (claro, salíamos a correr sin toallas), y dábamos el efecto “sudor” que tanto creía el Lampa que había servido para una buena paliza constructiva. (..Dios mío de verdad qué bandidos éramos y qué engañado lo teníamos).

Cuando nos ponían el partido los sábados por la tarde, ya nos habían destrozado el plan de “chicas + discoteca”. Sesar tiene el deshonroso record de autoeliminarse varios partidos de esos con 5 faltas, para irse al vestuario a cambiarse rápido, y salir disparado porque le esperaban en la Discoteca The End. (..Ni esperaba al final del partido!! jajajaa!). Desastre total.

Hay una anécdota deportiva mítica de aquel equipo con Zubi (..te vas a poner coloráo cuando la leas), que demuestra hasta qué punto “pasábamos” de las cosas. En una final de un Campeonato de Euskadi en San Sebastián contra Askatuak, quedando muy poco tiempo y con el marcador ajustado, el rival nos mete una canasta y Zubi se dispone a sacar bajo el aro. ..Empieza a pasar el tiempo, se consumían los 5 segundos, Zubi no podía sacar por la presión, y todos nos ponemos a gritar: “PERO SAACAA!!!, SAAAACAAAA!! PÁAASAAALAAAA, PÁSALA YAAAAA!!!”. El pobre Zubi se pone tan nervioso que no se le ocurre otra cosa que dársela al jugador contrario que le estaba presionando en el saque. El jugador se queda de piedra, mira al árbitro a ver si ha pitado algo, los 10 jugadores de campo sin saber qué hacer, todos mirándonos ojipláticos, y cuando ese jugador ve que no pasaba nada, pues como estaba debajo del aro, encesta. Y sube el marcador, mientras nosotros descojonándonos muertos de la risa en el banquillo los que estábamos en ese momento. El pobre Alfredito ya no sabía ni qué hacer, con las manos en la cabeza. Pide tiempo, se recompone todo con la superbronca de turno, y afortunadamente partido ganado.

Contra Coras una vez, jugando Cuki Galilea de base en su equipo, nosotros teníamos a Sesar que por lo visto ese día “no era su día”: defensa nefasta, y el Cuki que nos estaba acribillando por todas partes. El Lampa todo encabronado, le sienta a Sesar y le saca a Robertito: “Roberto, vas a secar a Galilea ok??, no quiero que toque bola”. -OK JEFE. En ese momento que sale Roberto le tocaba a Coras sacar de banda, y Roberto agarrado como una lapa a Cuki que no le dejaba ni moverse. PÍII!!! falta. Siguen intentando sacar: PÍII!!! falta. Bueno no pasa nada, lo intentan de nuevo: PÍII!!! falta. Ya llevaba 3 faltas, y el Lampa que se empieza a mosquear: “Pero Roberto, por lo menos déjale sacar no???”. -OK JEFE. Intentan sacar de nuevo: PÍII!!! falta. Cuarta, el Lampa ya no se lo podía creer, y dijo encabronado: “por mis cojones que se atreva a hacer la quinta si quiere. Yo paso ya de éste”. Van a sacar de nuevo: PÍII!!! falta. Quinta falta personal, a tomar por culo Roberto eliminado. …Yo sinceramente creo que ésto es record en el mundo del baloncesto, 5 faltas en 0 segundos jajajajajaaaaa!!!. Bueno, pues con la opción de los bases agotada, va el Lampa y me dice a mí (que yo jugaba de alero): “Medina, vas a jugar tú de base. Defiendes a Galilea”. Y voy yo y le digo: “YOOOO???!!!!!!!, PERO SI ME LAS VA A QUITAR TODAAAAAASS”!!!!!!!!!” (jajajaaa!!). El pobre Lampa ya no sabía dónde meterse, se encabrona y me hace pagar los platos rotos de la situación: “A TOMAR POR CULO!, PUES DEJA LA CAMISETA EN EL BANQUILLO, TE VAS A CAMBIAR Y YA NO VUELVAS MÁS A JUGAR!!!!!”. (..Dios mío qué bronca me cayó, al final salí a jugar).

Me perdí una final en San Sebastián de las Olimpiadas Marianistas castigado por celebrar la victoria de la semifinal en los morros del Teixi dentro del autobús desobedeciendo las normas, y a mí lo único que me dolía de aquel castigo no era el partido en sí, sino sobre todo el viaje que me perdía con mis amigos, y la posterior comida en San Sebastián tras ganar aquel campeonato, con la que Querejeta premió al equipo por la victoria. ..Echo la mirada atrás, y de verdad que me arrepiento mucho de todas estas cosas.

Aguirre que se escaqueaba de los entrenamientos físicos y se quedaba en casa comiendo palomitas, Davi Núñez que era el broncas que nos metía en unos emboláos impresionantes con las tanganas en los partidos, ..joooderr, jooooderrr! qué equipo más mítico. Y es que encima lo ganábamos todo, que era lo peor. Una vez ganamos nuestra mayor paliza contra Michelín en su campo por +130 puntos de diferencia (160-30), y realmente esas cosas sólo las podíamos conseguir porque el Lampa nos exigía contínuamente mentalidad férrea y ganadora, y al que desfallecía en el intento, lo castigaba al banquillo como un fusilamiento en el paredón. En aquellos tiempos no supimos valorar la figura de Alfredo como él se lo merecía, pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de lo realmente genio que era ese hombre. ..Y la paciencia que tenía!.

El tiempo fue pasando entre los “amigos”, y hubo otra oportunidad “clave” (a mi entender) en el intento de relanzar la motivación que se nos exigía. Fue cuando Gustavo Arenas fue seleccionado para el Proyecto Siglo XXI y la Selección Española. Ahí nos quedamos todos de piedra, no nos lo esperábamos, y vimos que realmente “sí se puede”, si de verdad se hacen las cosas bien. Pero creo que a los demás nos llegó ya tarde ese vagón de las oportunidades, y habían ya nuevos valores desde otros jóvenes que venían por detrás pisando muy fuerte, y que obviamente se merecían la oportunidad muchísimo más que los que ya la habíamos desperdiciado. Nos llegaba la hora de la Universidad, y el baloncesto todavía no se enfocaba con la profesionalidad que lo hace hoy. El equipo empezó a remodelarse, vinieron los Nicola, Guiñazú, Sala and company, y el resto de “amigos” fuimos poco a poco desapareciendo de la escena. El Lampa siguió su camino profesionalizando todo como él tenía en mente, y luego llegaron todos los éxitos que los amantes Baskonistas ya sabéis, y que tan merecidos se los tiene sobre todo Alfredito.

Aquí dejo escrito todo esto para que la máquina del tiempo me permita volver a leerlo cuando tenga 80 años, y me pasen todas esas cosas del Alzehimer, la Demencia y demás disfunciones que les pasan a los mayores. Pediré con ilusión que me lo vuelvan a leer si me pasa a mí también, y ojalá les sirva a la vez a los amigos que lo lean ahora y aporten sus experiencias. Por eso también decía que si de aquí sale una conversación buena en los comentarios, creo que deberíamos todos hacérselo llegar a Alfredo en forma de “humildito homenaje”. Siento de verdad que se lo merece.

POSDATA:

Por cierto Alfredo!!!! >.< !!,

Que sepas que yo NUNCA escupí encima de tu Seat Panda aquella vez que me castigaste (jooderr, me estoy dando cuenta que me castigaste demasiadas veces no??). No sé si fue obra del destino para alguna paloma que cagó, o qué coño pasaría ese día en tu coche, pero te juro por mi honor que yo no hice nada. Yo me enteré de todo al día siguiente cuando llegué al colegio, y todo el mundo empezó a contarme la historia creyendo que había sido yo.

EAH!!, de aquí sale también esta espinita clavada que tengo durante tanto tiempo.

Abrazos a todos.

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